10 razones para amar el jengibre

El jengibre es una de las plantas más populares en la medicina tradicional china; además, es un antiinflamatorio natural que ayuda combatir enfermedades respiratorias, artrosis y problemas digestivos. Por su sabor picante y aromático se recomienda consumirlo con moderación y acompañando otros alimentos. Gracias a que es muy rico en aceites esenciales, vitaminas, minerales, antioxidantes y aminoácidos otorga muchos beneficios al cuerpo humano, como los siguientes:

  • Disminuye los dolores reumáticos y menstruales
  • Es eficaz contra la gripe y los resfriados, al favorecer la expectoración
  • Mejora el flujo sanguíneo, por lo que previene las enfermedades cardiovasculares
  • Elimina el mareo y el vértigo
  • Es un afrodisíaco natural, al estimular la libido
  • Es un antidepresivo natural
  • Combate el envejecimiento prematuro y reduce los niveles de estrés
  • Disminuye las migrañas al bloquear los efectos de la protasgladina
  • Previene el cáncer de colon y de ovario
  • Facilita la digestión

Para gozar de los beneficios de este tubérculo puedes ingerirlo a través de infusiones, en licuados, jugos, ensaladas, guisados o postres; ya sea en polvo, fresco, disecado, en tabletas o jarabes. La única contraindicación que genera su consumo es la elevación de la temperatura corporal, por lo que no se recomienda a pacientes con fiebre. Así que si quieres gozar estos beneficios no dudes incluir el jengibre en tu dieta. Cultivar Jengibre en casa es muy fácil. Como cultivo de interior y en maceta crece en cualquier parte, necesita calor, humedad y no gusta del sol directo, se multiplica por rizomas, por lo que podemos usar una parte del Jengibre que tengamos en casa, simplemente ponerlo en una maceta, regar dar amor y esperar para cosechar.

En la foto de arriba se marcan los rizomas, preparamos una maceta con buen drenaje y tierra preparada con una parte de arena, una parte de compost madura y una parte de tierra, en el centro ponemos el jengibre con los rizomas hacía arriba, riego a diario, tierra húmeda pero sin encharcar, en un mes deberíamos tener tallos y hojas, la planta rara vez florece y no da frutos, cosecharemos en 8 o 10 meses cuando la planta se empiece a secar, dejar de regar y cuando ya este seca se cosecha, y una parte de la raíz con rizomas la plantamos nuevamente, para la próxima cosecha.

Fuente: ecocosas

 

zingiber officinale maceta Propiedades del jengibre