Estados Unidos aprobó el uso de Éxtasis en tratamientos para el estrés postraumático

•Una alternativa real para atender el daño emocional y psicológico causado por la guerra, los crímenes violentos y las enfermedades con altas tasas de mortalidad

27 enero 2017.- A finales de 2016 la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) de Estados Unidos aprobó estudios clínicos de fase 3 para el uso de Éxtasis en tratamientos para el estrés postraumático. Esta fase representa el paso final antes de la aprobación de dicha substancia como medicamento recetado.

El anuncio se produce ante la culminación exitosa de las pruebas clínicas de fase 2, llevadas a cabo por la Asociación Multidisciplinaria para Estudios Psicodélicos (MAPS por sus siglas en inglés). El MDMA ha sido utilizado en estas pruebas durante el tratamiento de daño emocional y psicológico causado por guerra, crimen violento y otros traumas así como en el tratamiento de ansiedad causada por enfermedades con altas tasas de mortalidad.

La FDA ha considerado incluso otorgar a dichos estudios el estatus de “Breakthrough Therapy” La designación, que se traduce como “terapia de gran avance”, se otorga si la FDA considera que el medicamento en cuestión está destinado a tratar enfermedades mortales y si su uso representa una mejora sustancial sobre terapias actuales. La designación también implica que la FDA le dará una revisión prioritaria al posible medicamento.

Es de destacar que el estrés post traumático, un problema que en el pasado se relacionaba con naciones que habían sufrido una guerra, hoy puede ser encontrado en países con altos índices de inseguridad y violencia, como es el caso de México, país en el cual se calcula que los 10 años de guerra contra el narcotráfico han provocado 150.000 muertos y unos 28.000 desaparecidos. El estrés post traumático es pues una realidad de presencia cotidiana, aunque de alcances indeterminados hasta ahora.

(http://www.nytimes.com/es/2016/12/14/aumenta-la-violencia-en-mexico-lo-unico-que-hacen-es-enfrentar-las-consecuencias-pero-no-las-causas/)

El impacto de la violencia en la población mexicana empieza a mostrar múltiples facetas, tanto a nivel individual como a nivel social (http://www.eluniversal.com.mx/entrada-de-opinion/columna/juan-ramon-de-la-fuente/nacion/2017/01/23/violencia-y-salud-mental), y si bien ha sido estudiado por algunos organismos como La Universidad Nacional Autónoma de México (http://expreso.press/2016/04/25/trauma-violencia-a-mitad-de-la-poblacion/ ) y por el Instituto Nacional de Salud Pública, sus efectos aún no son claros ni medibles, pero su vínculo con el estrés postraumático parece ser una asociación y una consecuencia inevitable. El posible nuevo tratamiento con el uso de MDMA representaría una ayuda al creciente número de víctimas que sufren de dicho trastorno en México.

Por otra parte, las implicaciones culturales y clínicas del uso de dicha sustancia -coloquialmente conocida como “Éxtasis”, “Tachas” o “Molly- apenas han sido exploradas. Aún cuando la literatura ficción (http://www.jornada.unam.mx/2014/11/14/cultura/a05n1cul) ha aportado una interesante visión, el consumo recreativo de la sustancia sigue siendo polémico, por lo que un uso clínico y controlado permitiría conocer con mayor claridad los riesgos y beneficios del MDMA.

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