“Enamorada de dos hombres casados” @alexisdeonda #GayPride

Enamorada de dos hombres casados

por Alexis de Anda

Hace un año empecé a tener una relación con dos hombres. Ha sido una relación de esas que te cambia para toda la vida, que te hace crecer y aprender y creer en el amor. Lo complicado de esta relación es que estos dos hombres están casados. Y están casados el uno con el otro. Voy a dejar que les explote la cabeza un momento…

En efecto, los hombres de los que hablo son pareja y son la pareja más increíble que he conocido en mi vida. Probablemente porque son dos de los seres humanos más increíbles que he conocido en mi vida. Estoy enamorada de ellos, no en el sentido de un triángulo de amor bizarro, sino de ellos como pareja. Son mis mejores amigos. Son mi familia, de esa familia que escoges y te escoge. Son de esas pocas personas en el mundo que tienen los ojos y la mente bien abiertos y, por lo tanto, el simple hecho de convivir con ellos ha expandido mi mente y mi corazón mucho más allá de sus límites. Les dedico esta columna porque son un ejemplo de amor y compromiso. Son un ejemplo para todos aquellos idiotas que todavía piensan que dos personas del mismo sexo juntas son una aberración de la naturaleza. Y porque son un ejemplo para todas las personas, sean del sexo y orientación que sean, de que el amor verdadero todavía existe.

Ellos llevan diez años juntos, en lo que nosotros medimos como tiempo, porque al conocerlos puedes darte cuenta de que llevan vidas enteras reencontrándose (y ya sé que estoy sonando muy new age pero tendrían que verlos juntos para entenderlo). Después de una década juntos pudieron casarse hace apenas año y medio. Porque son gente inteligente que sabe que hay que conocer bien a tu pareja antes de ir y comprometerte hasta que la muerte te separe. Y también porque antes simplemente no se podía. Su boda fue la boda más chida a la que he ido. Fue una celebración de amor sin ninguna pretensión, sin las tías a las que tienes que invitar por obligación y sin ceremonias religiosas que haces por tradición aunque no creas en absolutamente nada de lo que está diciendo el padre. No había una sola persona presente que no estuviera ahí para festejar el amor de dos hombres que no han hecho más que dar amor y felicidad a los que los rodeamos. La ceremonia fue la más sencilla y honesta que he visto en una boda: se pararon en medio de la pista de baile, rodeados de sus amigos y familia, dijeron sus votos y bailaron su canción. Solamente pidieron que todos los que estábamos presentes les mandáramos nuestras mejores vibras para desearles un matrimonio feliz. Y es que no se necesita nada más. Me hizo pensar que en todas las bodas heterosexuales a las que había ido nunca había visto una unión que realmente tuviera tanto significado y tanto sentimiento como esta.

Es difícil hablar de una relación que no es la tuya. Aunque todos nos creemos expertos en el tema. Pero es esta relación la que me ha enseñado el significado del compromiso, el compañerismo, la complicidad y la lucha que hace a una pareja durar hasta que la muerte los separe. Me han enseñado lo que es aceptar al otro con todos sus defectos, sus errores y sus locuras. Me han enseñado que una pareja no te exige ser mejor sino que te motiva a ser mejor. Que vale la pena encontrar a alguien para poder construir algo juntos, algo más grande de lo que una persona sola jamás podría. Me han enseñado a vivir la vida como arte. Porque la vida ES una obra de arte y vivirla de cualquier otra forma es un desperdicio de tiempo. Gracias a ellos. Gracias por todo lo que me enseñan todos los días.

Esta columna es para ellos y para todos los que alguna vez han tenido que luchar por estar con la persona que aman. Para todos los que alguna vez han sentido pena o sufrimiento por ser como son, por culpa de una sociedad enferma e ignorante. Para todos los que entienden que el amor existe en todas partes, todo el tiempo, sin importar quién seas.

Nadie nunca debería de sentir vergüenza de ser quién es… Bueno… A menos de que seas Ninel Conde.

#GayPride   <3