“La Risa” por Alexis de Anda @alexisdeonda

#MEMORANDA – La columna semanal de Alexis de Anda

La Risa es lo que me salva todos los días de darme un tiro. Es así de simple. Si no fuera por La Risa yo creo que ya me hubiera unido al club de los 27. Reírse es lo más hermoso que existe en este miserable mundo. Yo no sé cómo le hace la gente que no tiene sentido del humor. Si te detienes a pensarlo, el mundo es un lugar cruel, violento e injusto lleno de gente asfixiada por sus miedos y su ansiedad. El mundo está lleno de gente que se dedica a oprimir y ser oprimida. Si te detienes a pensarlo, el mundo está de la verga. ¿Cómo le hacen para sobrevivir a todo eso sin sentido del humor? Hay momentos en los que siento como un hueco adentro del estómago. ¿Sabes a lo que me refiero? Ese vacío oscuro que pintan muy bien como “La Nada” en La Historia sin Fin. Esa certidumbre de la muerte. Sabes a lo que me refiero. Todos saben a lo que me refiero. La Risa es lo único que verdaderamente me puede hacer olvidar ese vacío, aunque sea por unos segundos. Por eso me río cada vez que puedo, para que no me atrape el lobo.

No hay nada más triste que una persona que se toma la vida en serio, porque no lo es. Al final todos nos morimos. ¿No les habían contado? Vivir esclavizado en un trabajo que odias sólo para poder ganar dinero, ¿cómo para qué? Para comprarte un iPhone nuevo y subir fotos a Instagram cada diez minutos para que alguien te de like y sientas que no estás tan solo en este triste, triste mundo. Yo me la paso en Instagram (y claro que me siento menos sola cada vez que aparece ese corazoncito) pero me lo compré con dinero que gané de hacer lo que se me da mi chingada gana. Eso es vida. Sólo hay que estar conectados. No hay que tomarse la vida tan en serio, hay que reírse de ella. Si alguien te insulta, ríete de él. Ese insulto viene de su propio dolor. Ríanse de ustedes mismos cada vez que puedan, porque todos somos patéticos. Somos payasitos en el cruce peatonal de Dios.

Si están aburridos, la están cagando. Punto. Tenemos muy poco tiempo en esta realidad como para estar aburridos. Si estás aburrido, ponte a hacer algo. Lo que sea. Vete a dar una vuelta a Chapultepec, total que es gratis. Y ríete. Ríete de que te fuiste a dar una vuelta a Chapultepec porque leíste algo en un blog que sonaban como consejos de Jordy Rosado pero te dieron ganas de ir y darle una vuelta a Chapultepec. Ríete. Yo me río de que estoy aquí escribiendo esto como si fuera una iluminada cuando anoche estaba llorando porque odio dormir sola pero no he podido agarrarme a nadie porque superar a mi ex me está costando más trabajo del que creía. ¿Pero cómo no me va a dar risa? Somos tan tontos, los humanitos.  Me río porque ahorita la estoy pasando mal pero en dos semanas voy a estar en Tulum con mi mejor amiga riéndome todo el pinche día adentro de un cenote. (La palabra “cenote” también me da risa.) ¿Y gracias a quién puedo darme el lujo de ir a Tulum a cagarme de la risa? Gracias a La Risa. La bendita Risa.

No vivan con el peso de que van a decepcionar a sus papás si hacen lo que realmente quieren. Mis papás me aman y les explota el pecho de orgullo por mí. ¡A pesar de las groserías, los comentarios obscenos, los chistes sobre drogas, la reputación que yo misma presumo… ¡A pesar de todo eso me aman como cuando era una bebé que no podía ni pronunciar la palabra “crack”! Porque, a menos de que tengan unos papás muy jodidos, los papás sólo quieren que seamos felices. Y si tienen unos papás muy jodidos entonces no tienen con quién tener que quedar bien. ¡Entonces seamos felices! Riámonos de tanta felicidad que sentimos. Porque eso es La Risa, el cuerpo reaccionando físicamente al exceso de felicidad.

No se tomen nada tan en serio porque, en serio, no lo es. Vivan mucho, tengan historias que contar, coman bien, cojan bien, caguen bien, sueñen, abracen fuerte, díganle a la gente que aman que los aman, emociónense de verdad pero sobre todo rían, rían, rían.

(Suena la canción de “únete a los optimistas”)