“Por fin quiero ir a la escuela papá” Por Christiane de Anda @doniacuca #HelloDF

Por fin quiero ir a la escuela papá

Por Christiane de Anda

El primer día de clases: todas las mamás tememos este día mas que el día del Apocalipsis. Es el día en que tu bebé deja de ser tan bebé y, con mochila detrás y lonchera en mano, camina por primera vez hacia el lado opuesto en donde estás tu parada y ahí te quedas, viendo como tu nenita da el primer paso a la independencia. Y lloras por dentro, pero por fuera eres toda felicidad, apoyo y festejo… cuáles Óscares, ésta es la verdadera actuación.

Mi nenita preciosa entró perfecto, estuvo perfecta y salió perfecta. Hasta lloró cuando nos fuimos.

En el verano nos dedicamos, casi exclusivamente –además de descansar de la rutina, comer rico y sano y gastar dinero que no deberíamos de haber gastado– a fomentar las capacidades de socialización de Eva. Todas las mañanas la llevamos a un lugar donde podía convivir con niños de todas las edades, jugar con cosas distintas a las suyas, aprender de maestritas de su edad, desde el arte de compartir, hasta cómo dibujar– cosa en que diferí, pues creo fielmente que se debe dibujar tanto fuera como adentro de la rayita–. Terminamos las vacaciones muy gastados, pero llenos de regalos. Yo, enamoradísima de mi familia y asustada como nunca de no ser la única de quién depende la educación y el cuidado de mi hija.

La escuela que escojamos es primordial. Yo sé que sufrí mucho en la escuela en la que estudié por que no encajaba para nada con los valores que me habían infundido en mi casa. Antes, por supuesto, no lo entendía, solo sabía que no era popular y que me chocaba ir a la escuela.

Yo me gané la lotería y gracias a unos buenos amigos encontramos un kinder hermoso: la directora es un amor, queda cerca de la casa y creen, sobre todo, en ganarse la confianza de tus hijos para que la escuela sea su segunda casa, que aprendan jugando a ser independientes y a buscar un razonamiento propio. A tal grado respetaron mi forma de educar a mis hijos que en cuanto le dije que no la quería dejar llorando me propusieron ir con ella durante los primeros días, hasta que mi propia hija esté lo suficientemente cómoda para que me vaya y se quede feliz.

Hoy fuí a la escuela, con Eva.

Estuvo padrísima, “ahora sí quiero ir a la escuela papá”. Tanto que platicando con la directora y con varias maestras, llegamos a la conclusión de que es importantísimo educar a nuestros hijos en el cómo comer y de dónde viene la comida. Jamie Oliver dice en su conferencia para TED que si le enseñamos a nuestros hijos los peligros del azúcar y se gradúan de la escuela sabiendo cocinar 6 platillos sanos, podríamos salvar miles de vidas; hasta millones, estoy segura.

Hipócrates decía que habríamos de encontrar la medicina en nuestra comida y la comida en nuestra medicina y hoy mas que nunca esto adquiere valor.

Desde las niñas menstruando a los 7 años por las hormonas del huevo y pollo hasta la diabetes infantil, pasando por el bullying, el autismo relacionado a las alergias al gluten y otras enfermedades más comunes. Para muestra, basta un botón y más cuando se trata de la salud de nuestros hijos.

Esto no es onda Hipster, dales-licuado-con-Kale-diario, se trata de preparar a nuestros hijos, hacerlos lo más fuertes que se pueda, para que sean capaces de caminar solos cuando están listos para hacerlo, para enfrentar al mundo cuando lo necesiten. Mi papá me decía que no podía enseñarme a no caerme, pero si me podía enseñar como caer para no lastimarme tanto. Esto es la comida que les doy a mis hijos.

Por eso les comparto cinco recomendaciones alimenticias para hacer a sus hijos más fuertes, más sanos y hasta más inteligentes, (extraído del libro “Cure Tooth Decay: Heal and Prevent Cavities with nutrition ” de Ramiel Naviel):

1. Para el Calcio:

Quesos/yogurt/Leche entera RAW:

-La pasteurización hace que la mayor parte del calcio contenido en la leche se haga no-absorbible, para absorberlo se necesita la enzima “fosfatasa alcalina” que esta naturalmente presente en la leche antes de la pasteurización.

2. Para el calcio sin lácteos:

-Salmón, ostras, almejas, camarones, brócoli, brotes de betabel, nueces, frijoles, coliflor, higos y aceitunas.

3. Para endulzar:

-Miel nunca calentada, las abejas trabajan muy duro para mantener sus colmenas a 93ºF, si la temperatura se eleva ellas abandonan el panal, y es que muchas de las propiedades de la miel se pierden al calentarla. Mata virus y bacterias además de ser un excelente endulzante.

-Miel de Maple. Llena de minerales y vitaminas.

-Azúcar de caña real. La única forma de estar seguros de que sea real, es sacarla de la caña misma, pero en nuestro país no es difícil, en cualquier mercado se encuentra y esta llena de minerales que ayudan a restaurar tejido y regenerar huesos, hasta dientes.

-Stevia. Usar solo el Stevia real, de hoja pulverizada, no el procesado pues puede contener otros químicos que sacan al sistema glandular.

4. Vitamina C que si se absorbe:

Camu Camu, Rose Hips (escaramujo en español), cerezas, pimiento Rojo, perejil, guayaba, kiwi, brócoli, papaya, fresas, naranja, kale, limón, mandarinas, hígado.

5. Vitamina D, esencial para absorber el Calcio:

-Sangre de puerco o res (Ew, lo sé, pero es verdad), márlin, arenque, trucha, huevos de pato, ostras, sardinas, manteca de cerdo salmón y caviar, huevo de gallina, mantequilla, hígado de puerco, leche, hígado de res.